La vivienda es un derecho básico al que todo el mundo debería poder acceder, pero más de 48.000 personas en Cataluña tienen graves problemas de alojamiento, y de éstas más de 14.000 no tienen hogar (según datos oficiales de la Generalitat). La falta de una vivienda digna afecta a la salud y condiciona el derecho al trabajo ya la educación. Además, los albergues y otros recursos de alojamiento temporal son una alternativa temporal, segura de dormir en la calle; sin embargo, para afrontar de manera efectiva la problemática del sinhogarismo, es necesario actuar desde un recurso de alojamiento más estable.
Desde 2001, ASSÍS Centro de Acogida ha desarrollado una metodología de trabajo basada en la creación de pequeños núcleos de convivencia que se asemejen al máximo a una familia o un grupo de amigos. Para ello, un aspecto fundamental es que las personas alojadas se sientan acompañadas y escuchadas, con el fin de ir recuperando la autoestima. Otro aspecto es el de realizar actividades conjuntas para fomentar la convivencia entre personas. Y el tercer aspecto, el de ser capaces de detectar las necesidades físicas-emocionales-logísticas que van surgiendo en la convivencia para poder darles respuesta.
En ASÍS son atendidas aquellas personas que no pueden acceder o conservar un alojamiento adecuado, adaptado a su situación personal, permanente y que proporcione un marco estable de convivencia, sea por razones económicas u otras barreras sociales. Además, colaboran con profesionales de entidades públicas y privadas que trabajan con personas en situación de exclusión social y/o sin hogar, así como con los distintos centros de atención primaria de zona, hospitales y centros de salud mental.